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>LAS PALABRAS MIENTEN.
Las palabras mienten,
mienten, MIENTEN, engañan. ¿Nada nuevo verdad?
Los políticos
mienten, son unos corruptos, bla bla bla. Siempre tenemos la fácil
opción de mirar a aquellos que odiamos y decir que mienten bla
bla bla.
Pero siempre tenemos
a nuestro lado los que dicen la verdad, cosas buenas, cosas en las que
creemos. Sea Noam Chomsky, o Bonano o esos simpáticos pseudónimos
de Crimethinc. ¡Estos si que son verdaderos, estos sí que
me hacen soñar en un mundo diferente! Estos son los buenos!
Y por lo tanto
les creo. Sus ideas penetran en mí. Ni los conozco, ni sé
cuáles son sus hipocresías ni sus mentiras. Nos creemos
que lo que leemos es TODO lo que realmente són esas personas. Nos
creemos lo que esa gente escribe, no vemos sus censuras ni pensamos en
que quizá el más bello, optimista y radical texto pueda
ser escrito en un único momento positivo o eufórico de una
persona conformista y apática. No es posible? Y por qué
no? Pueden estar tratando de expresar lo que les gustaría que fuese,
no lo que viven cad día. Por qué no? Puede que nuestro ídolo
vegano escriba violentos textos anti-cárnicos mientras come una
hamburguesa. Imposible? Por qué?
Simplemente conectamos
el canal al cuál queremos subscribirnos. Simplemente creemos en
algo que quizá no vemos a nuestro alrededor.
No hay nada más fácil que engañar y ser engañados
a través de las palabras escritas. No hay nada más estúpido
que creerlas. Un escritor con buena capacidad, aunque fuera anarquista
convencido, sería capaz de escribir un buen y convincente texto
fascista.
No creamos en
las palabras, todavía menos en estas que estoy escribiendo. No
te fíes de alguien que se basa en palabras para definir quién
es. No dejemos que las palabras de otros nos posean y nos limiten, que
nos hagan ver el mundo de manera ideal. El mundo ideal no existe.
Sólo si existe es TU mundo ideal, aquél en que tus manos
tocan tierra, tu nariz olfatea pólvora. Siente la magia: alguien
ha descrito alguna vez lo que sientes al colocar una bomba en una empresa
de alta tecnología? O la sensación que te ha producido un
ocaso de otoño? O cómo te has sentido apaleado por un grupo
de nazis? La emoción en la lectura no puede sustituir a la sensación
en el contacto y en la vivencia. Son dos cosas diferentes.
Podemos llevar
una vida creyendo en lo que otra gente (suponemos) que vive y cree. Podemos
ser tremendamente revolucionarios a ojos de otras personas a través
de conversaciones donde recuperamos lo que dijeron esas otras personas
a las que leimos. Podemos creer que mañana empezaremos a hacer
lo que ese texto dice que hemos de hacer. Podemos esperar a que otra gente
organice aquella acción directa que creemos debe ser realizada,
o quejarnos de porqué nadie da ese primer paso, y decir a todo
el mundo que "en mi ciudad ni pasa nada". O acudir a ese acto
que es tan perfecto en teoría que va a cambiar el mundo, y luego
deprimirnos porque solo acudieron 15 personas.
El papel del espectador es siempre triste. Nunca acaba de sentir la excitación
del que participa y crea activamente. Siente el éxito o el fracaso,
pero siempre como algo ajeno. Cree en palabras, ideas...pero nunca salen
de él. Como buen anarquista no cree en los líderes, pero
es siempre rebaño. Ni siquiera es líder de su propia vida,
y lo busca siempre en otro lugar. Está realmente jodido.
Para los lectores
esto será otro texto, algo que según mis propias palabras,
no debe ser creído. Espero que eso SI haya quedado claro.
Todo este Heraldo 2 no es nada más que el mundo de otras personas!
Analizalo, criticalo, adóralo, ódialo...siempre es mejor
hacer eso acerca de un trozo de papel que de la propia vida, no? Más
sencillo. No hay nada más triste que el papel de crítico
de arte. Siempre analizando y creyendo saber sin nunca estar realmente
en esa posición de "artista". Quizá prender fuego
a esas obras de arte que le poseen le haría sentir vivo de nuevo.
Bueno, muchos otros de nosotros somos expertos críticos de las
vidas, acciones y creencias de otras personas. Nos falta fuerza vital
como para enfrentarnos y hacer cosas por y para nosotros mismos, así
que nos creemos con el derecho de criticar negativamente lo que hace otra
gente. En vez de predicar con el ejemplo, de hacer ver (de hacernos ver
a NOSOTROS MISMOS) cómo vivir de otra manera a través de
nuestras acciones (y no necesariamente a través de un texto), en
vez de eso llenamos el tiempo en la crítica de todo aquello que
no se ajusta perfectamente a lo que es "correcto". La verdad,
prefiero disfrutar de mi sobrinita, hacer que pase un buen rato sin necesidad
de ver películas de princesas y príncipes, sin tener que
ir con ella al shopping que tener que pasar otra tarde de conversación
entre amigos cagándome en los anarco-sindicalistas porque son unos
desfasados de hace medio siglo BLA BLA BLA zzzzzzzz(uff, me quedé
dormido)
Nos hemos acostumbrado
a leer textos y escritos de gente lejana. Nos hemos olvidado de escuchar
cuentos orales de gente a la que conocemos y apreciamos, o de desconocidos
en la ruta. Nos permitimos el lujo de pasarnos las horas muertas (que
cada vez son más...cuidado cuidado que te agarran) frente a la
computadora matando el tiempo y negando lo que el inconsciente nos pide:
CORRE, SALTA, HAZ EL AMOR, CONSTRUYE UNA BOMBA, ESCUCHA A LOS ARBOLES,
GRITA!!
Puedes sentirte tranquilo mientras escribes cartas a políticos
pidiendo que dejen de ser tan malos. Puedo ver a la secretaria de ese
político desechando a la basura todas ellas antes de abrirlas.
Puedes leer todas las revistas izquierdistas, puedes creer que alguien
hará lo correcto por tí, mientras tú esperas. Puedes
gastar más papel a través de la burocracia, de los panfletos
y de los trámites judiciales del que se utilizará de esas
hectáreas que pretendes salvar. Venga, lo estás deseando,
excítate y ponte delante de un bulldozer, átate a un árbol...no
te sientes MÁS VIVO??
No puede haber paz real mientras vivamos entre gente que ya nos ha declarado
la guerra, no puede haber paz, sólo capitulación. Ni tan
siquiera esta lleva a más paz, si no a más explotación
y a más degradación. No somos responsables únicamente
por lo que hacemos, si no también por lo que está en nuestras
manos parar. Antes de poder hablar de paz, debemos de hablar honestamente
acerca de la guerra que ya se está dando, y hablar honestamente
de pararla por cualquier medio. Los que la declararon no van a parar si
les pedimos por favor que lo hagan. Sólo hay un lenguaje que ellos
entienden, y todos sabemos cuál es. Y aún así no
actuamos claramente sobre ello... sólo hablamos y leemos y delegamos...qué
aburrimiento.
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